Friday, April 01, 2005

Apariciones

Cada vez que me pongo a pensar
y cada vez que paro de pensar,
en cada momento,
da un vuelco mi sangre y apareces
lentamente
como yo no quería que aparecieses,
como tú no querías aparecer.

Estás ausente y aquí estás:
dolorosamente distante,
tan distante que te creo a veces un espejismo;
y a la vez tiernamente cercano y presente en mi memoria
como este viento de otoño viejo que sin piedad azota mi rostro.

Ah, quién te hizo ubicuo para sentirte
constantemente,
y quién te dió permiso para meterte
de esta manera
en mi vida de ermitaño,
en mi solitaria existencia.

Bonn, 17/XI/1993

0 Comments:

Post a Comment

<< Home